«Sé que perdemos tiempo, pero no sé por dónde empezar ni qué merece la pena tocar.»
Antes de automatizar hay que saber qué se automatiza. Casi siempre sobra la mitad.
Entrevistas en planta y en oficina para documentar cómo se trabaja de verdad, con sus atajos y sus excepciones. Inventario de doble tecleo: cada dato que alguien escribe dos veces es una avería que nadie ha declarado. Priorización por impacto con horas, coste y riesgo de error encima de la mesa, y hoja de ruta a doce meses. Incluye la gestión del cambio, que aquí no es una diapositiva: dueño con nombre y apellidos por cada piloto, la herramienta puesta donde la gente ya trabaja, y adopción medida en usuarios activos y no en despliegues.
- −Mapa del proceso real, no el del organigrama
- −Inventario de doble tecleo y de reprocesos
- −Priorización por impacto y hoja de ruta a 12 meses
- −Gestión del cambio y medición de la adopción